NOTICIAS PARA LA FAMILIA SEGUN EL PAPA

La Sangrada Familia
Papa Familiar: La Familia, la Propiedad Privada y el Estado (Vaticano)
Sugerencias (no pedidas) para un Papa Familiar
Yo no te espero "Jo no t'espere"
Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Brriodecarmen/Fundación Federico Engels
Respetuosamente Señor Papa Joseph Alois Ratzinger:
Si llegara usted a hablar a miles de familias en vivo y a todo color, si se pusieran a modo los oídos y los ojos, si fuese verdad que lo escuchan... no sería, acaso, mala idea abordar los temas verdaderos, los del diario, los que se silencian o se esconden. No sería mala idea, ni mala oportunidad, aprovecharse de esas horas para sentar las bases de la verdad, ahuyentar las mentiras, las hipocresías y las degeneraciones que amenazan e infestan a las familias desde hace ya muchos, y decadentes, años. Si encuentra usted reunido a un conglomerado "defensor de la familia" así en abstracto y de manera a-crítica y conservadurista, diga que es urgente una transformación absoluta, un blanqueo de la historia negra y una revolución de la familia. Dígales que nadie se cree el cuento de la defensa de los valores familiares en sociedades basadas en el hurto, el saqueo y la explotación de los trabajadores campesinos y obreros. Sin ironías, sin burlas... que reine el respeto. Vea usted, aquí hay unas sugerencias (no pedidas)
Hay familias, millones de familias, que reproducen en su seno las relaciones obrero-patronales. Son familias atolondradas con la idea boba de que la familia es una "institución" una "célula" del sistema donde se incuban los formatos del poder, donde se entrena el autoritarismo y la mansedumbre impunemente, como si fuese un logro moral, donde los mandos son privilegio de "los mayores" cuyo merito, casi exclusivamente, radica en cumplir años. Olvidaron que son personas.
Creen que son una "institución" legalizada y santificada, que ya no son personas, camaradas, amigos... para volverse una abstracción jurídica que suprime la noción de lucha de clases, trabajo, solidaridad humana... creen, esas familias, que son un "micro clima" del poder donde las "leyes" se imponen dictatorialmente, donde no se elige los representantes, no se modifican los estatutos y nada se mueve. No pocos hacen el amor (perdón por el eufemismo) institucionalmente.
Muchas familias exhiben con toda impunidad su orgullo patriarcal. "Aquí mando yo" suele decirse al calor de infinidad de controversias... "mientras yo ponga el dinero de esta casa, yo mando"... el orden y el control del dinero como fuente privilegiada de gobierno doméstico. Hay millones de familias que reproducen conductas absolutamente odiosas, se sienten obligadas a estar unidas, por el hecho absurdo de la consanguinidad, se sienten obligados a prodigarse gestos de afecto por el hecho absurdo de llevar apellidos iguales... se sienten obligados a la "unidad" por el hecho desopilante de conservar las "tradiciones" burguesas. De la coincidencia solidaria para una vida digna de todos, la solidaridad social contra las diferencias económicas y las discriminaciones de todo tipo, no se habla. Parecería tema tabú de ciertas familias.
Hay familias donde el terrorismo paternal se expresa con golpes, humillaciones y persecución. Diurna y nocturna. Hay familias donde se practica la prostitución y el robo en todas las escalas y bajo todas sus modalidades. Hay familias donde se ejercita la violencia y la tortura sistemáticamente. Hay familias corruptas por definición, miserables y cínicas, que viven de explotar a los trabajadores, incluida la "servidumbre", contratan personas para limpiar, ordenar, vigilar y hasta para entretener a los nenes. A esos trabajadores se les paga mal, se los trata mal se los usa como campo de entrenamiento para donde es una mérito de clase maltratar a los pobres... y la familia entera aprende en su cotidianidad sagrada cómo se ejerce el autoritarismo contra los débiles. La balanza inclinada a favor del que tiene el palo y el dinero. ¿Es esta una linda escuela? ¿No? ¿Son estos unos lindos valores familiares?
Señor Papa: Hay familias de dictadores, torturadores, explotadores, defraudadores... hay familias de traidores, de saqueadores, de mercachifles, de mentirosos, de canallas, de usurpadores... familias que reproducen, de una generación a otra, la barbarie y la degeneración. ¿Quiere usted nombres? (Sálvense los homónimos salvables) Haga usted una crítica profunda. Denuncie cómo se traicionan los vínculos filiales, denuncie usted sin moralinas etéreas la cornamentación desaforada entre maridos y esposas, entre socios y colegas, denuncie usted la soledad, el abandono y los insultos. Denuncie la degradación y la drogadicción deprimentes y devastadoras en el seno mismo de las familias más infestadas por la hipocresía y la degeneración. Seguramente tendrá usted a la vista a muchas familias de esas, le besarán la mano, le pedirán su bendición y volverán a su rutina de falsedades y parasitismo, esta vez sintiéndose tocados por Dios, o su representante terráqueo.
Señor Papa: Haga usted una denuncia mundial y profunda, haga lo que debe hacer, diga que la familia en garras del capitalismo ha servido frecuentemente para desfondar la solidaridad humana, diga que la familia burguesa ha fracasado, que el mundo está como está, entre otras cosas, porque en las familias, intoxicadas con valores burgueses, se siembra y cultiva la miseria y la barbarie, que se trata de un gran fracaso político, que el concepto de familia burguesa es hoy por hoy una mentira descomunal, una maquinaria de consumo y consumismo, un formato de control ideológico represivo y una "institución" doctrinaria y enferma que frena todo desarrollo... que es capaz, casi únicamente, de reproducir degeneración e hijos. Sea señor Papa inclemente y agudo. No tolere que los vínculos solidarios entre humanos se formateen con palabrería y demagogia familiarista y burguesa. Permita que las familias aludidas interroguen su sinceridad y su honestidad, que lo hagan en público... verá qué espectáculo.
Dígales que hay posibilidades distintas para familias distintas, esta vez bajo el derecho legítimo de elegir. Dígales que hay formas de relación basadas en la honestidad emocional, sexual, política... dígales que, les guste o no, la historia pasara sobre los retrógrados y hará nacer formas nuevas de familia y de sociedad. Sin estado y sin propiedad privada. Si hay quien se escude en el pretexto de "la defensa de los valores de la familia", que sincere la realidad económica y moral de todas las familias. Pobres o ricas.
Señor Papa: Diga usted, por favor, a todos esos que lo escuchan, con pantallas carísimas y gastos descomunales, que ninguna "familia" puede andar feliz por la vida mientras la mayoría de las familias, en todo el mundo, vivan en la miseria, la persecución y el saqueo. Diga usted por favor, que nadie puede sentirse satisfecho en este planeta, mientras millones de familias viven bajo el bombardeo de los misiles, (como en Irak), o bajo el bombardeo ideológico (como el de las televisoras burguesas globalizadas), bajo el bombardeo represivo como en Oaxaca... bajo el bombardeo del hambre (por el saqueo de las materias primas)... ni bajo el bombardeo del hambre (por la explotación degenerada) que consecuentan muchos empresarios de familias prestigiosas y muchos políticos de familias adineradas. Dígales, no desaproveche la oportunidad, que no podemos estar orgullosos de esta civilización cuando su preocupación mayor es esconder a los muertos que genera su desigualdad y sus injusticias. Pregúnteles a Rita en Valencia, a Calderón en México... qué pasa con las víctimas de la guerra desalmada contra el proletariado. A ver con qué le salen, pegúnteles (de lejos) porque en un descuido le pintan la sotana de gris. Gris Rita, gris Valencia. De negro policía como en Oaxaca.
Señor Papa, no desperdicie la oportunidad, si lo escuchan todos los que "aman a la familia" como dicen, desde sus casas, aviones, automóviles, empresas, chambas... estarán dadas las condiciones objetivas y subjetivas para abordar La Verdad del presente, para que sea usted escuchado en serioi. No les hable cosas abstractas, no les hable de cosas extraterrestres, no se remita al pasado remoto de las memorias metafísicas, no se distraiga con la Sagrada Familia ni con Leonardo da Vinci. Valla el meollo, mire usted: " En los países en desarrollo, alrededor de las tres cuartas partes de las familias afectadas por la pobreza y el hambre crónica viven en el medio rural y sus medios de subsistencia dependen de manera directa o indirecta de la agricultura o la pesca" . Señor Papa: "Sólo en África, se estima que hay alrededor de 70 millones de tales familias de agricultores" . Digales señor Papa que los niños del mundo son hijos de todos: "El hambre y la malnutrición matan a seis millones de niños al año, una cifra equivalente a toda la población en edad preescolar de Japón, según alertó hoy la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de la ONU con motivo de la presentación de su último informe anual 'El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo"
Señor Papa: Dígales que la miseria no se arregla con limosnas. Que vivimos una parte cruenta y desgarradora de la lucha de clases. Que de nada (o poco) sirven las "Fundaciones Caritativas" ni las "ayudas humanitarias" organizadas con dispendio y ostentación como lavaderos de conciencias (y de dólares)... de nada sirve eso si no se derrota la explotación capitalista, el saqueo de materia prima y el trabajo a precios ridículos. Hágalo por las familias que, a estas horas, padecen las humillaciones más brutales en Atenco, México, en Guantanamo... Hágalo porque a estas horas miles de familias no logran sanar las heridas brutales desde que desaparecieron 30 mil personas en Argentina. Hágalo por los caídos en Faluya, por las familias mancilladas en Nueva Orleáns, por las familias enteras que emigran de África, por las familias hacinadas en los Ángeles, Houston, Chicago... la cuenta es inmensa y es horrorosa. Es una monstruosidad. Si usted no se atreve a decir las verdades cometerá un pecado universal y terminará siendo cómplice de la barbarie. Elija bien. Y si no escuchan... no se asombre. Acaso la burguesía sea una gran experta en fortalecer la sordera... y la ceguera. ¿No?
Respetuosamente
(no sin miedo a la acción represiva de algunos grupos nazifascistas que juran tener la protección del la Iglesia Católica)
!Alto al rebrote nazifascista, muy "amante de la familia" (burguesa) en todo el mundo!
Dr. Fernando Buen Abad Domínguez

enpuntomuerto.blogcindario.com/2006/02/00322

Tomado en junio 2005 de: http://www.idpproject.org/images/website_maps/IDP_worldmap.gif)
Figura 1. Cifras de desplazados internos a nivel mundial
Imágenes del nazi-fascismo a flor de piel: una lección imborrable
Tatuados con símbolos nazis
Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Fundación Federico Engels
Retrato de Hitler tatuado ( Hitler Portrait Tattoo 1)
Imágenes e imaginarios de una burguesía asustada
En sus rebrotes el culto al nazi-fascismo gana espacios al "arte" del tatuaje con modelos de propaganda variopintos donde se incuban las claves de un mensaje que hemos de saber leer y detener a tiempo. Los nazis que gustaban del tatuaje marcado el los brazos de otros ahora decoran los propios como emblema de su ascenso renovado. Se trata del incremento de una actividad de significación que representa el callejón sin salida en que se encuentra la burguesía y su sistema. Aviso de poder nazi-fascista que se camufla moda "moda" apoyado por tatuajes y que supone conquistada la piel humana como territorio discursivo para dejar, impunemente, una lección imborrable.
En todo tatuaje nazi hay claves concientes que dan piel al discurso del nacionalismo exacerbando en odio contra los inmigrantes, al egocentrismo, a la criminalización de lo diferente, a la destrucción de las fuerzas obreras democráticas. Se trata de un discurso adorador del "irracionalismo" en persecución abierta de todo pensamiento crítico. Para los nazi-fascistas tatuarse comporta el principio de guerra permanente contra todo lo que no se someta al ideario del patrón y eso incluye el desprecio por los débiles incapaces de ser productivos o decorativos en la dinámica cotidiana de la explotación y el saqueo. Tatuarse implica reconocerse miembro elegido llamado a cumplir una tarea redentora en el arte de limpiar a la raza de humana de toda lacra infrahumana. Se trata de un servicio al ideal de la nación burguesa, que los financia y entrena, un servicio fanatizado y dogmático sin el cual su vida carece de valor. Nada más emocionante para un nazi-fascista que golpear, aterrorizar y asesinar a los inadaptados, rebeldes o subversivos que no están contentos con el paraíso capitalista.
Es imperativo histórico observar el crecimiento en la producción de tatuajes nazi-fascistas actualizados porque son testimonio que ostenta claves organizacionales donde la subjetividad pasa a objetivarse gráficamente con textos cuya semiótica vuelve explícito el ascenso y lo excesos de ese proyecto criminal que creímos superado. No se rata de un hecho de propaganda aislado ni de un "gusto" individual intrascendente. Se trata de un hecho narrativo concreto para informar y persuadir, sobre el grado de convicción desarrollado por un grupo, para eliminar violentamente a su enemigo de clase bajo banderas de glorificación de raza. "… bandas armadas particulares, especialmente entrenadas para atacar a los obreros, como ciertas razas de perros son entrenados para atacar a la presa. La función histórica del fascismo es la de aplastar a la clase obrera, destruir sus organizaciones, ahogar la libertad política cuando los capitalistas ya se sienten incapaces de dirigir y dominar con ayuda de la maquinaria democrática " Trotsky
Esta moda de tatuarse consignas, emblemas, imágenes en general del imaginario nazi-fascista, es en conjunto un documento histórico que debe leer con toda precisión una semiótica dispuesta a no permitir la réplica ni la continuación del asesinato que hace desaparecer a millones de hombres y mujeres trabajadores con la idea de "no dejar rastro", pero si dejar huella del valor simbólico en una época de aumento de la miseria y la barbarie capitalistas. Signos de todo un sistema que ha entrado en un período de decadencia y putrefacción.
Por ejemplo:
"¿Una ideología Vigente?... Un policía de la Bonaerense, (provincia de Buenos Aires, Argentina), luce orgulloso una esvástica tatuada en su pecho. Es Leonardo Gatto, tiene 27 y pasión por las motos. Dice que entre los motoqueros es común la apología del nazismo. En su edición de ayer, Clarín mostró que en el Centro porteño es fácil comprar símbolos nazis.
• No hay muchas lecturas posibles, si llevás una esvástica es porque sos nazi ¿no?
• Je, je, bueno, por algo será2."
¡Basta de impunidad para las bandas fascistas!
¡Basta de pasividad de las autoridades policiales y de seguridad del gobierno vasco con estos matones fascistas!
¡Basta de impunidad en las agresiones nazi-fascistas contra el pueblo de Oaxaca!
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1 modblog.bmezine.com/.../hitler-portrait-tattoo/
2 http://www.clarin.com/diario/2007/01/18/sociedad/s-03301.htm
Libertad inmediata para De Juana
x Editorial Gara
El Pleno de la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo español ha decidido transformar la condena y rebajar, en consonancia, la pena que le fuera impuesta a Iñaki de Juana Chaos por la Audiencia Nacional.
El alto tribunal español ha rechazado el recurso presentado por el abogado Alvaro Reizabal en el que el letrado solicitaba la libre absolución, dado lo injustificado de la condena impuesta por la Audiencia Nacional al preso vasco. Sin embargo, en su fallo acepta implícitamente la argumentación de la defensa, que siempre ha negado «el delito reiterado de amenazas terroristas» que le valió a De Juana la condena de 12 años de cárcel, en el origen de su segunda huelga de hambre. En este sentido, y a la espera de conocer el contenido completo del auto del alto tribunal cabe hacer una primera valoración crítica, en el sentido de que el TS persevera en el enorme error que implica en democracia condenar a una persona por las opiniones expresadas en unos artículos de prensa.
La alta instancia judicial española ha perdido una oportunidad de oro para reponer un mínimo de justicia en un caso que, basta con leer la sentencia original para entenderlo, se ha fabricado ad hoc, por ser Iñaki de Juana quien es y no por los hechos que motivaron el procedimiento abierto al donostiarra. Al rebajar la pena, el Supremo español se limita a aplicar unos criterios más acordes a los precedentes existentes sobre condenas por «amenazas».
A partir de esta decisión, sólo cabe exigir que De Juana no sea mantenido ni un día más en la actual situación. A la vista está que cuando una veintena de presos vascos han visto prorrogada su condena, un centenar más sigue en prisión pese a tener cumplidas las tres cuartas partes de la condena, no se excarcela a los enfermos... ciertas decisiones resultan más complicadas. Pero al igual que ese clima de vulneraciones lo ha creado el Gobierno, en sus manos está respetar los derechos de los presos. Y, por lo que más urge, excarcelar a uno en el umbral de los 100 días de huelga de hambre
El plan para el estrangulamiento economico de Irán
x Abbas Bakthiar
El ataque a la economía iraní comenzó en serio a principios del 2006. El régimen de Bush puso considerable presión en instituciones y bancos internacionales para que corten sus vínculos con Irán. Idéntica presión se aplicó y aplica sobre muchos países para que reduzcan sus contactos económicos con Irán
Se dice que hay más de una manera de pelar un gato. Parece que EE.UU. está tratando de pelar el gato iraní de cualquier forma que pueda, incluyendo por estrangulamiento económico-financiero. Mientras la gente está enfocada en Irak o en las armadas que se están reuniendo en el Golfo Pérsico, EE.UU. viene llevando a cabo una no tan disimulada guerra económica contra Irán.
Desde la revolución de 1979 Irán estuvo constantemente bajo la presión de las sanciones unilaterales de EE.UU. "Las primeras fueron instrumentadas ya en noviembre de 1979 y luego, durante la crisis de los rehenes, les agregaron muchas otras. En 1987 se prohibieron las importaciones de bienes iraníes. En 1995 El presidente Clinton emitió la orden ejecutiva número 12957 prohibiendo las inversiones estadounidenses en el sector petrolero de Irán. A esta le siguió, pocas semanas más tarde la orden ejecutiva númeo 12959 del 6 de mayo del 2000 prohibiendo todo comercio, toda inversión y, virtualmente toda interacción entre EE.UU. e Irán" (1).
No obstante todo eso Irán continúo atrayendo inversión extranjera y cooperación técnica. Francia, Italia y otros países aprovecharon la ausencia de la competencia estadounidense para ocupar el vacío y hacer ellos los negocios. Pero la sombra de las amenazas estadounidenses siempre planeando de algún modo siempre termina manteniendo la inversión por debajo de los niveles queridos. Todo esto hizo que Irán solamente pudiera exportar la cuota autorizada por la OPEP.
El punto de choque económico: petróleo y gas
De acuerdo con el Oil and Gas Journal de 1 de enero de 2006 Irán tiene 132,5 billones de reservas probadas de barriles de petróleo. Esta cifra, que incluye recientes descubrimientos en los terrenos de Kushk y Hosseineih de la provincia de Khuzestan significa que Irán tiene aproximadamente el 10% de las reservas mundiales totales probadas. La vasta mayoría de esas reservas se localizan en yacimientos gigantes, en el sureste de la región de Khuzestan, cerca de la frontera con Iraq. En total tiene 40 yacimientos en producción, 27 en el territorio y 13 offshore. El contenido de sulfuro del petróleo iraní ronda entre los 28º-35º de rango API.
No hay duda de que la economía iraní está movida por el petróleo. Los ingresos del petróleo constituyen alrededor del 70 por ciento del total de sus exportaciones y determinan el 50% del producto bruto. Los ingresos del petróleo fueron de 32 mil millones de dólares en 2004, de 45 mil 600 millones en 2005 y, de acuerdo con Hojjatollach Ghanimifard, director de la Iran’s National Oil Company, llegaron a 52 mil millones para el 21 de marzo de 2007, fecha del final del año calendario iraní.
Actualmente produce alrededor de 4 millones de barriles por día, de los cuáles exporta solo 2,5 m y el resto, 1,5 m se consumen internamente. De acuerdo con el último informe de 26 de diciembre de 2006 de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU., tiene que invertir 2,5 mil millones al año para mantener funcionando la producción. Y también necesita dinero para mantener los yacimientos y para poner a producir otros nuevos.
Los yacimientos más grandes son los de Ahwaz (1958), el de Aghajari (1936), el de Gacchasaran (1937) y el de Marun (1963). Estos cuatro yacimientos juntos, durante su pico productivo, producían casi 4,5 mbd. Pero estos cuatro todos alcanzaron su pico productivo en los 60 y en los 70. De acuerdo con Mathew Simmons, en 2003, la producción combinada de estos 4 yacimientos se redujo a 1,7 millones.
La actual estrategia estadounidense es la de privar todo lo posible a la industria petrolera y gasera de Irán de nuevas inversiones, con lo que se busca reducir los ingresos petroleros del gobierno iraní, lo cual a su vez redundará en el nivel de equipamiento de su ejército pero además su habilidad para implementar planes sociales para su gente. Se espera que esto, combinado con el aislamiento internacional de Irán, y, ayudados por la colusión de Arabia Saudita, la reducción del precio del petróleo (al 8 de enero 2007 cayó a 51,25 US$) no solo paralizen la economía sino que además puedan pavimentar el camino para un cambio de Gobierno en Irán. Todos los ataques se presentan con la excusa de "frenar el desarrollo iraní de armas de destrucción masiva", en particular nucleares.
El ataque a la economía iraní comenzó en serio a principios del 2006. EE.UU. puso considerable presión en instituciones y bancos internacionales para que corten sus vínculos con Irán. Idéntica presión se aplicó y aplica sobre muchos países para que reduzcan sus contactos económicos con Irán. El nuevo secretario del Tesoro, Hank Paulson, utilizó su primer encuentro en setiembre de 2006 con los jefes de las finanzas mundiales para buscar formas de aislar a Irán.
"En la reunión de los ministros de Finanzas del Grupo de las Siete naciones industrializadas Hank Paulson urgió a controlar que bancos o compañías de los países del grupo no vayan, ni siquiera involuntariamente, a ser usados para ayudar a Irán financieramente o con materiales (5)".
Más tarde, puestos también bajo la presión de EE.UU. tres bancos japoneses de primer nivel, el Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ, Mizuho Corporate Bank and Sumitomo Mitsui Banking Corp, en sintonía con la política de sanciones estadounidenses, anunciaron que se abstendrán de trabajar con el Banco Saderat, estatal iraní, con 1400 sucursales dentro de Irán. Otro banco importante iraní al que se le apuntó para congelarle los activos y sancionarlo es el Banco Sepah, especializado en servicios financieros al comercio exterior, fundado en 1925, el más antiguo de Irán, con una amplia red de sucursales en el extranjero y oficinas en Londres, París, Frankfurt y Roma (6)".
Esa presión también llegó a bancos hindúes y suizos. A mediados de 2006 el State Bank of India, el único banco hindú que operaba en Irán quedó bajo intensa presión para abandonar Irán. (7)
Otro que sucumbieron a la presión son la Unión de Bancos Suizos (USB) y el Credit Suisse Group of Switzerland (grupo controlante de otros bancos tales como el Bank Leu, Schweizerische Volksbank, Neue Aargauer Bank, Winterthur, and Donaldson, Lufkin & Jenrette Inc.). UBS AG, el banco europeo más importante medido según activos, también dispuso el corte de todo tipo de vínculos con Irán en Enero del 2006 y tuvo un encuentro con legisladores estadounidenses en abril de 2006 para instrumentar políticas comunes.
Credit Suisse Group, el segundo banco más importante de Suiza, también se retiró de Irán en enero. Otros bancos en retirarse o restringir sus actividades en Irán son el importante ABN AMRO de Holanda y el HSBC, multinacional con sede central en Londres.
Estrategia de Irán
Irán enfrentó el ataque financiero estadounidense-europeo incrementando las relaciones con Rusia y China. Ello tanto en lo que respecta a inversiones como a conocimiento técnico para su industria petrolera y gasera. China tiene suficiente musculatura financiera y suficiente sed de energía como para dejarse influir por las presiones estadounidenses. China ya invirtió fuertemente en el petróleo iraní asegurándose así para sí misma una porción de esas reservas. Con 1,3 mil millones de habitantes y su rápido crecimiento económico es ya el segundo consumidor de petróleo del mundo. Si ese rápido crecimiento continúa se estima que para el 2020 su consumo de energía se incrementará la friolera de un 150%.
"Las expectativas chinas de crecimiento de su dependencia del petróleo importado los llevó a tratativas e inversiones en exploración y producción en lugares como Kazakhstan, Rusia, Venezuela, Sudán, Africa Occidental, Irán, Arabia Saudita y Canadá. Pero, no obstante todos sus esfuerzos de diversificación de sus fuentes de aprovisionamiento igualmente China acrecentó su dependencia del petróleo de Oriente Próximo. Hoy el 5% del petróleo viene de allí. Para el 2015 se estima que será el 70%. Aunque históricamente hablando China no tuvo grandes intereses estratégicos en Oriente Próximo su relación con la región dónde está la mayor del petróleo que consume está destinada a incrementarse importantemente" (8)
El último año China firmó acuerdos con Irán por un valor superior a los 100 mil millones de dólares. China está fuertemente implicada en el desarrollo del enorme yacimiento de Yadavaran. "Cuando se lo complete ello permitirá a China comprar 150 mil barriles por día a precios de mercado durante 25 años así como 250 millones de toneladas de gas licuado. Esas cantidades por 25 años da, más o menos, los 100 mil millones de que estamos hablando (9)". Interesante es saber, no obstante, que la gente de la Royal Dutch Shell trabajan como consultores técnicos de Sinopec en los yacimientos de Yadavaran.
El 25 de diciembre de 2006 la National Offshore Oil Corp of China anunció la firma de un memorando de entendimiento para desarrollar los campos de gas Pars, del norte de Irán, por un valor de 16 mil millones y para construir plantas de gas natural licuado (LNG). Se estima que la realización del proyecto tomará unos 8 años.
Rusia, por su parte, también está interesada en entrar en el prometedor mercado iraní del gas y del petróleo. De acuerdo con el Moscow Times la compañía rusa Lukoil está cerca de terminar un acuerdo para producir petróleo en el yacimiento de Azadegan (10). Y hay otras compañías rivalizando por entrar en el mercado iraní. "Mashna Uqua Company le ha ofrecido a la Compañía Nacional Iraní del Sur aplicar la nueva tecnología para mejorar la tasa de recuperación en una de las reservas de petróleo de Irán, le comentó una fuente que no quería ser identificada a la agencia de noticias Mehr. La tecnología incluye la inyección de un gel dentro de la reserva, que impide la irrupción de agua en ésta y, por lo tanto, mejora la tasa de recuperación."(11)
Rusia también está altamente interesada en crear una especie de cartel del gas, similar a la OPEP. Un alto parlamentario ruso termina de hacer un llamamiento en ese sentido, para plantarse mejor frente al cartel de los consumidores.
"Es necesario constituir una alianza de países gaseros, la cual podría reunir a Turkmenistán, Kazakhstan, Uzbekistán, Rusia, Ucrania y Bielorrusia" le dijo a la agencia Ria Novosti Valery Yazev, cabeza del comité de energía del parlamento ruso. El día de mañana cuando se supere el problema del programa nuclear de Irán podríamos también ver a Irán en la alianza, dijo Yazev, hablando en un encuentro ante la Russian Gas Unión Industrial, que él preside.
No es un secreto que Rusia está utilizando sus recursos energéticos para sacar el máximo de ventajas políticas y mercantiles en su trato con EE.UU. y otros. Gazprom es ya un gigante petrolero y se está moviendo rápido para llegar a ser también un líder mundial en la provisión de gas. Rusia está tratando de monopolizar el mercado del gas. En ese terreno el único potencial competidor es Irán. Si Rusia se manejase de forma tal de crear un cartel del gas junto con Irán, Europa quedaría cautiva, con pocas opciones alternativas para aprovisionarse de gas.
Consumo local de energía
Irán tiene uno de los más extensas infraestructuras de calefacción residencial a gas del mundo, hasta inclusive las más remotas aldeas. Todo con gas muy barato.
De los 4 millones de barriles que produce al día unos 1,5 millones se consumen localmente. Irán tiene una pujante industria automovilística. Sólo en Teherán hay más de 3 millones de automóviles. Cerca de la mitad de ellos modelos antiguos que consumen gasolina en exceso. Todos los años el país gasta miles de millones de dólares en la importación de fuel. Las refinerías iraníes proveen solo 42 millones de litros al día de los 70 que necesitan. Esto significa importar 30 millones de litros por día. Algo que le cuesta al país cantidades de dinero del bueno en monedas duras.
El petróleo está fuertemente subsidiado y un galón cuesta solo 35 centavos. Esto estimula el contrabando hacia países vecinos y un drenaje de las finanzas estatales que podrían percibir mucho más con un precio más realista. Irán necesita, tanto reducir el consumo como aumentar su capacidad de refinación.
Al respecto de esto último comenzaron a construir nuevas refinerías tanto dentro como fuera del país. Hay planeadas inversiones conjuntas con Siria (13), con Venezuela (14) y con Indonesia (15). Más varias dentro de Irán, la última un posible inversión conjunta con Essar de la India (16).
Para reducir el consumo el gobierno ha planeado un nuevo sistema de racionamiento de petróleo. Pero no prosperará. Los iraníes tienen adicción al petróleo barato. La única solución es la normalización de los precios.
Otro drenaje mayor en la economía iraní es el consumo de gas. Irán "tiene uno de los más extensas infraestructuras de calefacción residencial a gas del mundo, hasta inclusive las más remotas aldeas. Todo con gas muy barato. Todo ese universo de subsidios le cuesta al país entre 20 mil y 30 mil millones de dólares al año (17). Hace poco tuvo que suspender la entrega de gas a Turquía debido a un súbito aumento de la demanda local. El gobierno parece que todavía no ha decidido si quiere el gas para exportarlo, calefaccionar las viviendas o crear industrias de uso intensivo de gas.
¿Y ahora qué?
Los actuales ataques financieros estadounidenses se están haciendo sentir en Teherán. Aunque si bien son un tema recurrente nunca fueron tan intensos como ahora. Ahora bien, aunque causan algún dolor en Teherán no disuadirán al gobierno de abandonar sus ambiciones de producir energía nuclear, para reducir la dependencia del petróleo. Lo más probable es que supere sus problemas productivos en el corto plazo, reduzca el consumo elevando los precios (pagando el precio de algo de inflación) y racionando. Estos ataques lastiman a Irán pero están lejos del nivel que quiere EE.UU.
Mientras tanto el régimen de Bush está empeñado en conseguir un cambio de Gobierno en Irán, reduciendo a un mínimo la esperanza de una resoluciòn pacífica de los conflictos. Uno hubiera esperado que, luego de la derrota del régimen en las últimas elecciones estas hubiesen representado una clara señal de que la gente quiere menos y no más conflictos en la región. Pero aparentemente el bushismo marcha exactamente en la dirección opuesta. EE.UU. incrementa la presencia de fuerzas navales en el Golfo Pérsico. El grupo aeronaval de ataque Jhon Stennis se reunirá pronto con el grupo aeronaval de ataque Dwight Eisenhower y el similar USS Boxer, todos en el Golfo Pérsico, "como advertencia a Siria e Irán".
Empuja a Naciones Unidas hacia mayores sanciones, sanciones unilateralmente decididas por ellos mismos, mete presión en muchos gobiernos e instituciones para que corten todo tipo de vínculos con Irán, hace sancionar a los bancos iraníes e incrementa el tamaño de la presencia naval ofensiva en el Golfo Pérsico. Son todas señales de la existencia de intenciones hostiles por parte de la administración Bush.
Es difícil ver cómo puede EE.UU. esperar que Irán coopere en Iraq y Afganistán mientras es amenazada militarmente y sofocada económicamente. Podrían ser tácticas de negociación. Primero se muestran las armas y luego se negocia. Pero, en mi opinión, ni es un bluff ni es una táctica de negociación. La administración Bush se está comportando como un jugador que perdió todo menos su casa. Ahora, en un último desesperado intento, eleva la apuesta a todo o nada.
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* Abbas Bakthiar vive en Noruega. Es consultor en gestión y colaborador en varias revistas on line. Es profesor asociado en la universidad de Nordland, Noruega.
Notas:
[1] Impacts of U.S. Sanctions on the Iranian Civil Society: Consequences for Democratization" Iranian Studies Group @MIT,, June 2004. http://isg-mit.org/projects-storage/SanctionImpact/Impacts_US_Sanctions.pdf
[2] Energy Information Administration, "Iran:Oil". Country Analysis Brief, 2006. http://www.eia.doe.gov/emeu/cabs/Iran/Oil.html
[3] Roger Stern, "The Iranian petroleum crisis and United States national security", Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States", Dec 26, 2006. http://www.pnas.org/cgi/reprint/104/1/377
[4] Mathew R. Simmons, "Twilight in the Desert: the coming Saudi oil shock and the world economy", Wiley, 2005. pp. 299
[5] Washington Post, "Finance chiefs are pressed on Iran", September 17, 2006.
[6] Haaretz, "U.S. expected to announce sanctions on major Iranian bank", January 9, 2007. http://www.haaretz.com/hasen/spages/811345.html
[7] India Times, "US wants SBI to quit Iran", JUNE 05, 2006.
http://economictimes.indiatimes.com/articleshow/1620664.cms?epaper
[8] Institute for Analysis of Global Security, "Fuelling the dragon: China's race into the oil market".
http://www.iags.org/china.htm
[9] Bloomberg, "Iran Invites Sinopec Head to Sign $100 Billion Oil, Gas Deals", 25 November 2006.
http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601080&sid=aEGZ4sBCjHQE&refer=asia
[10] The Moscow Times, "LUKoil Signs Iranian Oil Field Contract", December 12, 2006. Issue 3559.
http://www.themoscowtimes.com/stories/2006/12/12/046.html
[11] Mehr News, "Russia offers Iran new tech to improve oil ROR", 11 December 2006.
http://www.mehrnews.ir/en/NewsDetail.aspx?NewsID=419767
[12] News.com, "Russia calls for gas alliance with Iran", October 31, 2006.
http://www.news.com.au/dailytelegraph/story/0,22049,20676058-31037,00.html
[13] Lebanies Lobby.org, "Iran expands links with Syrians", December 30, 2006.
[14] Fars News, "Venezuela to Supply Irans Petrol Needs", May 31, 2006.
http://english.farsnews.com/newstext.php?nn=8503100488
[15] Houston Chronicle, "Iran to Invest $600M in Indonesian Fuels", April 28, 2006.
http://www.chron.com/disp/story.mpl/ap/business/3826344.html
[16] Earth Times.org, "Essar to build refinery in Iran", January 8, 2007.
http://www.earthtimes.org/articles/show/18484.html
[17] Los Angeles Times, "U.S. targets Iran’s vulnerable oil", January 8, 2007.
http://www.heraldextra.com/content/view/205986/3/
Information Clearing House. Traducción para Rebelión Horacio Garetto. Extractado por La Haine
El regreso de la izquierda política procientífica
Por Steven Gimbell
13 de fevereiro de 2007
"Se podría decir que el calentamiento global es a la derecha empresarial lo que el diseño inteligente es a la facción religiosa fundamentalista. La izquierda prociencia no sólo se ha organizado, sino que ha cobrado nuevas energías. La actitud anticientífica se considera una ofensa a la racionalidad y el augurio de un peligro"
Steven Gimbel cuenta la alianza impía entre la derecha religiosa fundamentalista anticientífica y las grandes corporaciones empresariales norteamericanas. Y como la evidencia política de esa alianza ha destruido el crédito de la izquierda académica relativista y anticientífica postmoderna norteamericana y allana el camino del regreso de la izquierda racionalista procientífica.
En su último discurso sobre el estado de la Nación, el Presidente Bush dijo algo que fue penosamente sorprendente: Norteamérica está a punto de realizar un avance tecnológico a fin de lograr que nuestras vidas sean menos dependientes del petróleo. Esas tecnologías nos ayudarán a convertirnos en mejores guardianes del medio ambiente y a enfrentarnos con la grave amenaza del cambio climático global.
No debería haber sido una novedad que en un discurso de tal envergadura, el Presidente de los EEUU admitiera abiertamente el calentamiento global o los efectos de la actividad humana sobre tal calentamiento, ni que aceptara que tenemos el desafío de enfrentarlo. Pero que este Presidente lo haya admitido -luego de haber ensayado todo tipo de piruetas para ocultar los consensos científicos sobre el tema- es prueba de una deriva en la política norteamericana. Estamos contemplando el retorno del poder de la izquierda procientífica.
Durante los años 80 y 90, la mayoría de las de voces progresistas provenían del contingente de los humanistas anticientificistas. Pero los recientes excesos cometidos por los movimientos conservadores -en su versión anticientificista- en torno a cuestiones tales como la investigación con células madre, el cambio climático y el diseño inteligente, han traído una creciente perplejidad sobre el poder que detentan esas personas. La legión postmoderna está mal preparada para enfrentar ese desafío, con lo cual se abre una oportunidad política para que la izquierda procientífica salga de las sombras. Ahora tenemos una oportunidad, y no podemos darnos el gusto de desaprovecharla.
El tenso maridaje entre los intereses corporativos y la derecha cristiana
El poder que desde hace unas cuantas décadas detenta el movimiento conservador norteamericano se funda en su capacidad para ligar los deseos económicos de las corporaciones financieras con los objetivos de la política social del movimiento cristiano evangelista. Hay algunos libros recientes - What’s the Matter with Kansas? de Thomas Frank, o American Theocracy de Kevin Phillips- que muestran acabadamente cuándo se gestó esa unión y esa influencia. Si bien en la derecha conservadora norteamericana no hay necesariamente un solapamiento entre los intereses de las corporaciones y los de las religiones, sin embargo, esta fuerza combinada se usó con tal eficacia, que ha superado cualquier expectativa.
Pero esas dos facciones tienden a divorciarse en torno a la ciencia. Hacia finales del siglo XIX y comienzos del XX, los avances de la ciencia y de la tecnología científica lograron nuevos productos que aumentaron la eficiencia de las empresas. Esto generó una corriente procientífica entre los mismos conservadores, que no se limitaron a comprobar los beneficios financieros de esos nuevos productos, sino que también abrazaron vehementemente la reinterpretación social de la teoría de Darwin por parte de Herbert Spencer. Los colegas de Andrew Carnegie y H.L.Mencken se sumaron a esta cosmovisión "científica", considerándola férreamente relacionada con sus ideas conservadoras sobre una Gran Cadena del Ser Social en la que los ricos están ubicados por encima de los trabajadores.
La consecuencia fue que el floreciente movimiento evangelista norteamericano -compuesto mayoritariamente por una clase trabajadora muy religiosa- comenzó a desconfiar de la ciencia. Bajo el liderazgo de figuras como William Jennings Bryan, la oposición original a la teoría de la evolución en Norteamérica no fue el fruto de reproches hechos a la ciencia o a ciertas ideas teológicas particulares, sino que fue, en gran medida, una reacción en contra del darwinismo social. Los opositores consideraban que la biología se usaba para reforzar la opresión, y entonces la combatieron con la Biblia en una mano y con una hoz en la otra. Estos fueron los entonces llamados "populistas", que pensaban que la ciencia era políticamente conservadora.
Después de los años 60 la situación cambió de manera radical. La justicia social, la columna vertebral del populismo evangelista, mudó en una guerra cultural en contra del modernismo en sí mismo. El ascenso del comunismo -y de sus convicciones ateas- permitió a los peleles que se habían adueñado del espantajo rojo desviar esa indignación religiosa de las gigantescas corporaciones conservadoras que sólo querían consolidar sus riquezas y encauzarla hacia quienes aspiraban a redistribuir esas riquezas. Lo que había comenzado siendo un problema racial en el Sur, fue reforzado mediante una "Estrategia evangelista", con el objetivo de hacer para los Republicanos lo que el New Deal de Roosevelt había hecho por los demócratas: dotarlos de mayorías firmes. Y ahí donde la pasión religiosa en algún momento había alentado causas progresistas, se volvió en su contra con una ferocidad sorprendente.
El resultado fue una difícil alianza entre los empresarios y los creyentes conservadores. Difícil: porque no servía a los intereses económicos de la gran mayoría de los conservadores religiosos. Pero una retórica suficientemente potente y el constante martilleo con temas como el aborto, la quema de banderas y el matrimonio homosexual permitió dejar fuera del campo de visión esos detalles.
El ascenso de la izquierda humanista
La izquierda populista se hallaba mayoritariamente en el centro del país -especialmente en Kansas, Oklahoma y Wisconsin-, con un movimiento de campesinos dispuestos a desafiar la estructura política y económica que les mantenía en lucha. Sin embargo, los intelectuales de izquierda de la costa siempre desconfiaron de la rabia populista vociferante enfundada en ropas de trabajo. Preferían la sofisticación europea antes que la retórica de Eugene Debs. Pero luego de las Guerras Mundiales el continente europeo exportó una izquierda dividida: una parte de la izquierda creía que la ciencia era el problema; la otra, que era la solución.
La influencia de los intelectuales europeos refugiados durante la Segunda Guerra Mundial trajo consigo los ecos de una discusión sobre la responsabilidad por la Primera Guerra. Desgraciadamente, los horrores, las muertes y la futilidad de la Primera Guerra Mundial resultaron eclipsados en nuestra memoria cultural a causa de los campos de concentración y de las armas nucleares de la Segunda, pero los efectos de la Gran Guerra no deben ser subestimados. La guerra derribó el viejo orden monárquico e introdujo a escala mundial todas las crueldades tecnológicamente posibles. Con el continente europeo en ruinas, la mayoría de los humanistas culparon a la ciencia porque había suministrado las herramientas efectivas para la destrucción en masa. En vistas de las masacres causadas por los nuevos armamentos –especialmente los de munición química-, algunos personajes como Edmund Husserl argumentaron que la ciencia se había divorciado de su contexto social y que, por lo tanto, era capaz de los peores males. La culpa era de la ciencia.
La izquierda científica europea –Albert Einstein fue su gran símbolo— veía a la ciencia como una empresa verdaderamente internacional, racional y democrática de raíz, y completamente opuesta al nacionalismo religioso, militar y dictatorial, que era el verdadero responsable de los horrores de la Gran Guerra. La concepción científica del mundo, argüían, podía eliminar incluso las causas de este tipo de guerras. La ciencia no reconoce país alguno; la fraternidad de la ciencia está más allá de la política, y eso era lo que necesitaba el mundo.
Cuando muchos de los participantes en esta batalla llegaron a los EEUU huyendo del nazismo, ocurrió algo interesante. La izquierda científica europea dejó de ser abiertamente política, probablemente por el ascenso del macartismo, o porque se sentían desplazados en su hogar de adopción. Pero con la llegada de Herbert Marcuse, Max Horkheimer y Theodor Adorno el humanismo siguió librando la batalla en su trinchera. Y como en ese momento la izquierda científica estaba quieta, el contingente anticientífico obtuvo la victoria del momento, y fue quien fijó el carácter de la izquierda intelectual norteamericana en la segunda mitad del siglo XX.
A ello contribuyeron algunos acontecimientos de de fondo. Los sesenta conocieron algunos de los mayores avances de la historia de la nación en materia de justicia. Los derechos de las mujeres, los derechos civiles y los movimientos homosexuales rompieron barreras y contribuyeron a ampliar la definición de lo que significaba ser un norteamericano. La inclusión de esos grupos creó un problema estupendo. La historia, entendida como una narración nacional, había sido escrita por los vencedores, los poderosos, los opresores, pero ahora era necesario volver a escribir el relato incluyendo las historias y perspectivas de los que habían sido excluidos. ¿Cómo dar cuenta de esas versiones enfrentadas y contradictorias? ¿Cómo volver a imaginar nuestra historia de una manera comprensible, incluyendo las experiencias de todos los que habían sufrido algún tipo de opresión?
Y dado que volver a escribir la historia era un problema humanista y de izquierda, entonces los humanistas se hicieron con el poder intelectual. Arrasaban las preguntas –heredadas de Nietzsche— sobre el poder político y el significado lingüístico. Creció el interés por algunos buenos e interesantes temas de epistemología social, y la sociología del conocimiento se puso en el foco de atención.
Pero el estrellato a menudo se sube a la cabeza, y eso es lo que pasó aquí también. Este trabajo dio lugar a los excesos del postmodernismo, con su negativa a admitir nada epistemológicamente significativo que fuera más allá de la cultura. Para la concepción postmoderna, "toda verdad es una construcción social". No hay otro significado que el político. No hay verdad, sólo los resultados de una opresión aún no deconstruida. Las voces señeras de la izquierda intelectual se hicieron profundamente anticientíficas. La ciencia era el último refugio de la dominación epistémica. Exigía una adhesión absoluta a teorías que a fin de cuentas eran un producto social, y hacía exigencias de hegemonía imponiendo a todo el mundo sus resultados aun a pesar de que no tenían mayor legitimidad que los derivados de cualquier otra perspectiva.
Eso puso los pelos de punta a una izquierda procientífica con escasa influencia política fuera del movimiento medioambiental. El físico Alan Sokal publicó un artículo en Social Text -una de las revistas postmodernas más importantes- con el objetivo de demostrar que ni tan siquiera los expertos son capaces de distinguir entre un impostor que diseña un trabajo formalmente correcto pero intencionalmente vacío de contenido, por un lado y, por el otro, alguien que de buena fe intenta realizar la deconstrucción social que los expertos consideran legítima. El artículo de Sokal produjo mucha bulla, pero la revolución no llegó.
El comienzo
A todo eso, decir que la izquierda norteamericana ha perdido terreno en el espacio más amplio de la política resulta un asombroso eufemismo. Ronald Reagan logró ser elegido luego de jugar ventajistamente la carta del sentimiento de culpa de los blancos. Los escándalos de cargos electos del partido demócrata –desde ABSCAM [ABSCAM fue un escándalo político del espionaje del FBI que estalló en 1978,N. T] hasta las infidelidades sexuales— les hicieron perder antes sus lectores moderados el crédito de estar defendiendo al hombre común. La estrategia mediática de conservadores como Irving Bristol, Richard Mellin Scaife y John Olin permitió que la derecha atrajera cobertura informativa. Y a eso hay que añadir la broma de que "lo políticamente correcto" haya acabado siendo, si no es que lo fue desde el principio, un espantajo que atraía los ataques de la derecha.
Pero cuando la derecha llegó al poder ocurrió algo interesante. Ambas facciones del movimiento -las corporaciones y las religiones- se volvieron contrarias a la ciencia. Habiéndose hecho con el poder, los conservadores sociales declararon la guerra abierta a los logros científicos que no les venían bien, especialmente a la biología evolucionaria. Y puesto que controlaban los consejos escolares y los gobiernos locales y nacionales, la enseñanza de la ciencia se convirtió en un campo de batalla.
Incluso el sector otrora prociencia de la derecha comenzó a combatirla. Los intereses de las corporaciones son tornadizos. Apoyan a la ciencia en la medida en que, y sólo en la medida en que, refuerza los intereses de los de arriba. Pero la lealtad desaparece cuando los resultados no son los esperados. Cuando los intereses empresariales entraron en conflicto con las cuestiones medioambientales o con los problemas de la salud pública, entonces les fue fácil demonizar rápidamente a la ciencia. Y aún más fácil fabricar sus propios "expertos" para embarrar las aguas ante un electorado considerablemente analfabeto en cuestiones científicas. Los periodistas políticos no conocen la diferencia: si le dices que algo no ha sido aún probado y que es discutible, entonces ellos informan sobre "las dos posiciones" de un modo "equilibrado", independientemente de que exista consenso entre los verdaderos científicos.
Así pues, la derecha levantó la veda para la ciencia. Y la izquierda, con sus humanistas en posiciones de poder socialmente construido, fue incapaz de confrontar a la derecha.
Pero entonces…
La izquierda populista se hallaba mayoritariamente en el centro del país -especialmente en Kansas, Oklahoma y Wisconsin-, con un movimiento de campesinos dispuestos a desafiar la estructura política y económica que les mantenía en lucha. Sin embargo, los intelectuales de izquierda de la costa siempre desconfiaron de la rabia populista vociferante enfundada en ropas de trabajo. Preferían la sofisticación europea antes que la retórica de Eugene Debs. Pero luego de las Guerras Mundiales el continente europeo exportó una izquierda dividida: una parte de la izquierda creía que la ciencia era el problema; la otra, que era la solución.
La influencia de los intelectuales europeos refugiados durante la Segunda Guerra Mundial trajo consigo los ecos de una discusión sobre la responsabilidad por la Primera Guerra. Desgraciadamente, los horrores, las muertes y la futilidad de la Primera Guerra Mundial resultaron eclipsados en nuestra memoria cultural a causa de los campos de concentración y de las armas nucleares de la Segunda, pero los efectos de la Gran Guerra no deben ser subestimados. La guerra derribó el viejo orden monárquico e introdujo a escala mundial todas las crueldades tecnológicamente posibles. Con el continente europeo en ruinas, la mayoría de los humanistas culparon a la ciencia porque había suministrado las herramientas efectivas para la destrucción en masa. En vistas de las masacres causadas por los nuevos armamentos –especialmente los de munición química-, algunos personajes como Edmund Husserl argumentaron que la ciencia se había divorciado de su contexto social y que, por lo tanto, era capaz de los peores males. La culpa era de la ciencia.
La izquierda científica europea –Albert Einstein fue su gran símbolo— veía a la ciencia como una empresa verdaderamente internacional, racional y democrática de raíz, y completamente opuesta al nacionalismo religioso, militar y dictatorial, que era el verdadero responsable de los horrores de la Gran Guerra. La concepción científica del mundo, argüían, podía eliminar incluso las causas de este tipo de guerras. La ciencia no reconoce país alguno; la fraternidad de la ciencia está más allá de la política, y eso era lo que necesitaba el mundo.
Cuando muchos de los participantes en esta batalla llegaron a los EEUU huyendo del nazismo, ocurrió algo interesante. La izquierda científica europea dejó de ser abiertamente política, probablemente por el ascenso del macartismo, o porque se sentían desplazados en su hogar de adopción. Pero con la llegada de Herbert Marcuse, Max Horkheimer y Theodor Adorno el humanismo siguió librando la batalla en su trinchera. Y como en ese momento la izquierda científica estaba quieta, el contingente anticientífico obtuvo la victoria del momento, y fue quien fijó el carácter de la izquierda intelectual norteamericana en la segunda mitad del siglo XX.
A ello contribuyeron algunos acontecimientos de de fondo. Los sesenta conocieron algunos de los mayores avances de la historia de la nación en materia de justicia. Los derechos de las mujeres, los derechos civiles y los movimientos homosexuales rompieron barreras y contribuyeron a ampliar la definición de lo que significaba ser un norteamericano. La inclusión de esos grupos creó un problema estupendo. La historia, entendida como una narración nacional, había sido escrita por los vencedores, los poderosos, los opresores, pero ahora era necesario volver a escribir el relato incluyendo las historias y perspectivas de los que habían sido excluidos. ¿Cómo dar cuenta de esas versiones enfrentadas y contradictorias? ¿Cómo volver a imaginar nuestra historia de una manera comprensible, incluyendo las experiencias de todos los que habían sufrido algún tipo de opresión?
Y dado que volver a escribir la historia era un problema humanista y de izquierda, entonces los humanistas se hicieron con el poder intelectual. Arrasaban las preguntas –heredadas de Nietzsche— sobre el poder político y el significado lingüístico. Creció el interés por algunos buenos e interesantes temas de epistemología social, y la sociología del conocimiento se puso en el foco de atención.
Pero el estrellato a menudo se sube a la cabeza, y eso es lo que pasó aquí también. Este trabajo dio lugar a los excesos del postmodernismo, con su negativa a admitir nada epistemológicamente significativo que fuera más allá de la cultura. Para la concepción postmoderna, "toda verdad es una construcción social". No hay otro significado que el político. No hay verdad, sólo los resultados de una opresión aún no deconstruida. Las voces señeras de la izquierda intelectual se hicieron profundamente anticientíficas. La ciencia era el último refugio de la dominación epistémica. Exigía una adhesión absoluta a teorías que a fin de cuentas eran un producto social, y hacía exigencias de hegemonía imponiendo a todo el mundo sus resultados aun a pesar de que no tenían mayor legitimidad que los derivados de cualquier otra perspectiva.
Eso puso los pelos de punta a una izquierda procientífica con escasa influencia política fuera del movimiento medioambiental. El físico Alan Sokal publicó un artículo en Social Text -una de las revistas postmodernas más importantes- con el objetivo de demostrar que ni tan siquiera los expertos son capaces de distinguir entre un impostor que diseña un trabajo formalmente correcto pero intencionalmente vacío de contenido, por un lado y, por el otro, alguien que de buena fe intenta realizar la deconstrucción social que los expertos consideran legítima. El artículo de Sokal produjo mucha bulla, pero la revolución no llegó.
El comienzo
A todo eso, decir que la izquierda norteamericana ha perdido terreno en el espacio más amplio de la política resulta un asombroso eufemismo. Ronald Reagan logró ser elegido luego de jugar ventajistamente la carta del sentimiento de culpa de los blancos. Los escándalos de cargos electos del partido demócrata –desde ABSCAM [ABSCAM fue un escándalo político del espionaje del FBI que estalló en 1978,N. T] hasta las infidelidades sexuales— les hicieron perder antes sus lectores moderados el crédito de estar defendiendo al hombre común. La estrategia mediática de conservadores como Irving Bristol, Richard Mellin Scaife y John Olin permitió que la derecha atrajera cobertura informativa. Y a eso hay que añadir la broma de que "lo políticamente correcto" haya acabado siendo, si no es que lo fue desde el principio, un espantajo que atraía los ataques de la derecha.
Pero cuando la derecha llegó al poder ocurrió algo interesante. Ambas facciones del movimiento -las corporaciones y las religiones- se volvieron contrarias a la ciencia. Habiéndose hecho con el poder, los conservadores sociales declararon la guerra abierta a los logros científicos que no les venían bien, especialmente a la biología evolucionaria. Y puesto que controlaban los consejos escolares y los gobiernos locales y nacionales, la enseñanza de la ciencia se convirtió en un campo de batalla.
Incluso el sector otrora prociencia de la derecha comenzó a combatirla. Los intereses de las corporaciones son tornadizos. Apoyan a la ciencia en la medida en que, y sólo en la medida en que, refuerza los intereses de los de arriba. Pero la lealtad desaparece cuando los resultados no son los esperados. Cuando los intereses empresariales entraron en conflicto con las cuestiones medioambientales o con los problemas de la salud pública, entonces les fue fácil demonizar rápidamente a la ciencia. Y aún más fácil fabricar sus propios "expertos" para embarrar las aguas ante un electorado considerablemente analfabeto en cuestiones científicas. Los periodistas políticos no conocen la diferencia: si le dices que algo no ha sido aún probado y que es discutible, entonces ellos informan sobre "las dos posiciones" de un modo "equilibrado", independientemente de que exista consenso entre los verdaderos científicos.
Así pues, la derecha levantó la veda para la ciencia. Y la izquierda, con sus humanistas en posiciones de poder socialmente construido, fue incapaz de confrontar a la derecha.
Pero entonces…
Dover como un momento decisivo
En los últimos años, tanto los conservadores sociales como los conservadores fiscales se excedieron en su posición anticientifica. Hubo algunos pequeños escándalos relacionados con nombramientos en la administración Bush que fueron particularmente vergonzosos. Cuando en el año 2004 un grupo de científicos alarmados dio a conocer un estudio sobre "La integridad científica en el diseño de políticas: Investigación sobre la violación de la ciencia por parte de la Administración Bush", la prensa comenzó a prestar una mínima atención a los datos que demostraban que los intereses corporativos habían sido privilegiados frente a la salud pública, aun cuando el texto fue escrito en un año de ruido electoral. Cuando George Deutsch -un hombre joven y bien conectado políticamente, pero sin título universitario- fue nombrado agente de prensa de la NASA y comenzó a vigilar a los astrónomos, recibió el mote de manzana podrida y guardabosques anticientífico y solitario. Algo similar ocurrió con el nombramiento de Phillip Cooney, que fue elegido jefe de personal del Consejo de la Casa Blanca para la calidad medioambiental. Para asumir su cargo, Cooney tuvo que abandonar su puesto de lobista de Exxon/Mobil.
Pero el reflujo de la marea comenzó en Dover, Pensilvania. Cuando este pequeño distrito escolar intentó emular a Kansas e introducir obligatoriamente el Diseño Inteligente en las clases de ciencias naturales, la derecha vio al pronto las señales luminosas procedentes del resto de la nación como una oportunidad. Su máquina de Relaciones Públicas, liderada por el Discovery Institut, puso en venta su "enseñad la controversia" y lo vendió muy bien. ¿Es que temen los científicos librar una batalla equitativa? Se trató de una brillante puesta en escena.
Pero no por mucho tiempo. Los científicos lograron demostrar que no había controversia que enseñar. Quedó al descubierto la financiación del movimiento conservador, y se develó su conexión con el creacionismo. Se hizo pública la naturaleza política y cínica de toda la empresa. En ese punto, reventó la burbuja y ocurrió algo que tendría una importancia crucial para la historia norteamericana. No sólo se detuvo la aparentemente imparable marea de la derecha, sino que su retirada tuvo que ver con el triunfo de la izquierda prociencia. En ese momento ganaron los científicos (y los filósofos de la ciencia como Robert Pennock y Barbara Forrest.)
La izquierda procientífica había quedado reducida al movimiento medioambiental, mientras que el resto de la batalla había sido capitaneada por los humanistas. Pero en esta oportunidad la izquierda procientífica se mostró capaz de realizar lo que nunca pudo hacer la multitud postmoderna: ganar. Y la marea continuaba. El excelente libro de Chris Money The Republican War on Science se convirtió en un éxito editorial.
Entonces vino la película de Al Gore, An Inconvenient Truth, que tuvo un éxito inesperado para una presentación fílmica en Power Point. Se podría decir que el calentamiento global es a la derecha empresarial lo que el diseño inteligente es a la facción religiosa fundamentalista. La izquierda prociencia no sólo se ha organizado, sino que ha cobrado nuevas energías. La actitud anticientífica se considera una ofensa a la racionalidad y el augurio de un peligro.
Parece, así pues, que estamos en un momento crucial: la ciencia podría volver a tener influencia en el diseño de políticas. Pero como todo movimiento, eso requiere recursos y voluntad. Para empezar, necesitamos más científicos de la talla de Rush Holt, el representante de la física nuclear de New Jersey. Necesitamos académicos como Robert Pennock o Barbara Forrest. Necesitamos de ciudadanos que apoyen la ciencia y hagan oír su voz, y especialmente de científicos, que pueden contribuir mucho a la sociedad.
El filósofo de la ciencia Hilary Putnam describe lo que él mismo denomina división intelectual del trabajo. Putnam ha dicho que los científicos juegan un papel importantísimo porque aclaran el significado de las palabras. Yo agregaría que esa división del trabajo intelectual se extiende a la esfera política. Cuando los científicos callan, dejan un vacío que llenan los carismáticos y charlatanes. Ahora sabemos cómo es el mundo. El Diseño inteligente y el calentamiento global podrían ser una oportunidad para que quienes se toman en serio a la ciencia lograran tener cierta repercusión. No hemos tenido esa oportunidad desde los años 40 y 50 del siglo XX. Es importante que las personas que tienen mentalidad científica y están preocupadas por el planeta perciban esta oportunidad y no la dejen pasar.
Steven Gimbel es un filósofo norteamericano que mantiene un blog muy visitado: Philosophers’ Playground.
Traducción para www.sinpermiso.info: María Julia Bertomeu
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Butterflies and Wheels, febrero 2007
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